martes, 20 de mayo de 2014

La Ciudad de México está triste

Ciudad de México, te me escapaste para siempre.
La ciudad de México está triste.
Yo también.

Las cosas no son,
desde que no estás
me veo perdido
en un amanecer de Jalisco.

Los magueyes
son la hierba
que se dobla.
De repente se esfumó
aquel tenue sueño azul
sobre dorado
y las cosas ya no son.


domingo, 5 de enero de 2014

Si estás mal, acéptalo. Estás en tu derecho. Levántate. También acepta estar bien. Bien y mal pasan ligeros, como el viento.
Si algo se cae, levántalo. Sé arquitecto del edificio más colosal, y ten presente que también, algún día, verás sus añicos. 
Los lazos no son cadenas. Amigate con tu soledad, que es el premio más grande que te regala la vida. Nunca estás solo.
Si tienes que caminar, camina, hasta que tus pies sangren. Si tienes que quedarte, echa raíces. Pero nunca te olvides de caminar o echar raíces hacia adentro.
Investiga tan dentro tuyo como te sea posible, y verás que lo que te regalan tus ojos es la ilusión más dulce. Observa, y sin interferir, toma parte.
Destruye tu pasado, y así podrás maravillarte observándolo, no viviéndolo.
Vive para tí, sin restricciones, y compártelo con los demás, que la esencia del momento es lo único que existe.
No te desanimés, es lo que ellos quieren. Resiste. Jamás podrán robarte tu ser.
Haz del mundo una gran familia, y entiende que todas las familias tienen conflictos.
Aprende, todos los días. La única manera de aprender es equivocándose. Ten certeza que volverás a equivocarte. Los errores y el olvido son los que nos hacen humanos. Refuerza lo que ya sabés, olvida lo que no es necesario. Perdona, perdonate, agradece.

Por sobre todas las cosas, jamás te olvides de amar. Ama tanto hasta que se destruyan los puntales que sostienen tu ego, y tan solo luego, te convertirás en el amor mismo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Volver al mismo lugar. Es una revelación frente a  la hoja. En medio de esta soledad, estoy acompañado. Todo es por algo. Tengo miedo, es verdad. Ser un cobarde y aceptarlo, es el primer paso hacia la destrucción de ese miedo. Descubro que otra vez me vuelvo a equivocar y es bueno saber que se recibe el castigo! Tumbero de un amor, que lindo es cumplir la condena! Tantos amores en el camino… Hay algo certero y caótico. Y no quiero adornarte con palabritas  colores. No quiero empaparme de nuevo bajo una tormenta centroamericana y mendigar de rodillas un techo. Quiero bañarte con meteoros y esconderme en el paraguas de la vía láctea. Quiero acecharte como en la piel de un leopardo y darte caza como un creso enloquecido en un carro de fuego y bronce. Quiero esculpir la mueca cínica de la complicidad en tu vientre, quiero  acostarme en las cáscaras de nueces del tiempo y desafiar a tus costados. Desarmar ésta tormenta sobre el techo de mi cuarto y pintar las paredes con tus talones. Me queda un round y voy a golpearme con fuerza contra tus ojos, voy a perder el título por decisión unánime. Voy a dejar las condecoraciones en mi otro campera y mandarte las heridas de guerra en un maletín negro. Nada que hacer sino hay poder, delirio; No querer nada es poder.  De ti ya no quiero nada, tan solo el poder. Ya explota desde abajo, este amor bajo el cemento. Tengo aquí mi propio infierno, y no te preocupes, yo atravieso todos los semáforos en rojo. Ya dormiste en mi corazón; ahora te doy la bienvenida a mi cabeza.
Voy a dejar de buscar
donde
nada hay
y sereno
entre éste caos
me voy
a
encontrar.

martes, 6 de agosto de 2013

Libertad: Uso y abuso

La condición necesaria es estirar el espíritu. Bucear en los océanos de la incertidumbre tras la proclama febril que se agita desde los huesos: la sincronía con el tiempo sideral y cósmico, la desmantelación total y expresa de la conducta represiva, de los atavíos que demoran la corriente transgresora, lúdica e introspectiva que necesitan los corazones, libres.
La bandera enarbolada por los voraces glotones de la burocratización del alma debe ser terminantemente aletargada por la inspiración del humano libre: es nuestro pan y derecho, nuestro menester, nuestra responsabilidad y riesgo.
La libertad supone el riesgo como chispa, la entrega total como hoguera, como consuelo ardiente a la zozobra de las concesiones represivas que la cultura de acumulación se adjudica como fuerza y motor hacia la deshumanización, hacia el mercantilismo de nuestras capacidades y relaciones.
Es la libertad el consuelo infinito de quienes la buscan, el destino fatal y último de quienes la proclaman.

martes, 25 de junio de 2013

Submarinos y viajes
letras
para levar
las anclas
despego
y
la tristeza
que es sal
tambalea 
conmigo 

ya no hay papel
no hay angustias
para exprimir
nadie atrás
de la pantalla
nunca
nadie atrás
de la pantalla
ya no hay estufas
ni colchones ni piojos
ni direcciónes
y todo lo que se quema
a la deriva
soy yo

domingo, 28 de abril de 2013


Aventurarse en la noche. La caravana ha marcado el paso.  El listo espera, observa, ve el camino y camina. Todas son asociaciones. Mingus suena. Se asocian en mi mente bailarines, músicos, elefantes, coronas con plumas de quetzales. Piezas teatrales. Hay una representación de una pelea  de boxeo llevada a cabo por dos eunucos. Pienso en el boxeo , en el arte del boxeador, en las figuras cuadriláteras, en la sagrada disciplina y autocultivo del púgil. Una mente sobre el ring que ahora brilla. La música es enloquecedora. ¡Qué viva toda idea viva!
Cuando todas las cabezas están en las almohadas y yo estoy despierto y en algún lado está Mingus seguramente habrá boxeo, porque si está Mingus habrá baile y noche y misterio, balcones llenos de plantas mirando a las estúpidas luces de los edificios, Al brillo artificial de la ciudad. Habrá delirio y contemplación  y ahí la mente se vuelve única e universal.  La noche en la ciudad, es la ciudad. Buenos Aires es la noche.